Coca-Cola llevaba años posicionándose como marca emocional. El desafío era redescubrir la magia en una era dominada por la tecnología. En 2023, la empresa tomó una decisión sin precedentes: abrir su universo visual a los consumidores y permitirles crear piezas oficiales usando inteligencia artificial.
Cómo funcionó la experiencia
La campaña se lanzó a través de una alianza con OpenAI y Bain & Company. Los usuarios accedían a una plataforma digital donde podían escribir prompts creativos y generar imágenes únicas con los íconos clásicos de Coca-Cola: la botella contour, los osos polares, Santa Claus y los mensajes de felicidad. Fue la primera vez que una marca global usó IA generativa como herramienta creativa abierta al público.
El proceso era así: los usuarios ingresaban al portal Create Real Magic, escribían un prompt creativo (ejemplo: un Santa moderno pintando murales de Coca-Cola en Nueva York), la IA generaba ilustraciones en segundos usando DALL-E y GPT-4, y el equipo de diseño de Coca-Cola seleccionaba las mejores piezas y las adaptaba para pósters, redes sociales y pantallas publicitarias.
Resultados en dos semanas
Más de 120.000 usuarios participantes. Más de 1.000.000 de imágenes generadas. Engagement con incremento del 250%. Cobertura en 60 países.
La IA amplió, en lugar de reemplazar, la creatividad humana. Las audiencias quisieron ser parte del proceso creativo, no solo espectadoras.
— Pedro Velásquez
Lecciones estratégicas
La IA es el medio, no el fin: su poder amplifica ideas humanas. Las audiencias quieren participar —generar conexión y lealtad—. La creatividad combinada con tecnología crea diferenciación. Coca-Cola transformó la IA en parte de su narrativa, creando una campaña memorable, humana y tecnológicamente de vanguardia.



